En la ciudad se distinguen claramente varias zonas, siendo las más importantes aquellas donde se ha concentrado la mayor parte de la población cancunense y las áreas hoteleras por excelencia. Éstas últimas se hallan situadas en la franja costera de la localidad y en la propia Isla de Cancún. Ésta es una la isla donde encontraremos los establecimientos más lujosos pertenecientes a las más importantes cadenas hoteleras internacionales. La orografía de este lugar se caracteriza por estar formado por una estrecha lengua de tierra de unos veinte kilómetros de longitud y que se encuentra separada del continente por la laguna Nichupté. Esta situación privilegiada, ofrece la sensación de estar rodeados completamente por las bellísimas aguas caribeñas y sus arrecifes. Estos hoteles disponen toda clase comodidades y servicios como pueden ser boutiques, salones de belleza, spa o masajes, atención sanitaria, gimnasios, tiendas y un elevado número de bares y restaurantes, y por supuesto playa privada. En fin tenemos a nuestra disposición todo aquello que precisemos pudiendo prescindir, si lo quisiésemos, salir del hotel durante nuestra estancia. A todo ello hay que añadir los distintos centros comerciales y de ocio situados a lo largo de toda la isla y en el centro de la población.
No obstante, existen numerosas actividades que podemos realizar durante el día fuera de los recintos hoteleros. Dispondremos de canchas de tenis, impresionantes campos de golf, paseos a caballo, pero sobre todo predominan las actividades acuáticas. Además de la vela o el windsurf por ejemplo, debido a la presencia del Gran Arrecife podremos llevar a cabo sesiones de buceo o de esnórquel, con lo que disfrutaremos de unas experiencias de lo más enriquecedoras nadando por el bellísimo fondo submarino. También, son atractivas las excursiones hasta los restos arqueológicos de las antiguas construcciones mayas que se encuentran en Cancún: El Rey, Yamil Lu’um y El Meco. Si nos gusta la aventura, podremos realizar excursiones a la selva en la quizá podamos observar a la boa o al tapir.
Ya por la noche, para recuperarnos de la actividad del día, se nos ofrece una gran variedad de ocio nocturno. Así, nada mejor que iniciar nuestra velada con una deliciosa cena en alguno de los encantadores restaurantes que se encuentran a orillas de la laguna, donde nos servirán sabrosos frutos del mar a la vez que saboreamos una refrescante bebida tropical.
Después de nuestra cena podremos acudir a algún local tranquilo e intimista en el que poder escuchar música en vivo. Por el contrario, también podemos dejarnos llevar por el ritmo de una gran orquesta caribeña, bailando bajo las estrellas al son de la música tropical. No obstante si lo que nos apetece es movernos con el sonido más vanguardista del momento, podremos hacerlo hasta el amanecer en las discotecas más extravagantes que existen en la ciudad.
En cualquier caso, sea cual sea el tipo de diversión o entretenimiento que busquemos, lo encontraremos aquí, en este lugar en el que todo está orientado para satisfacer la estancia de sus visitantes, indistintamente de edades, procedencias y gustos. Cancún es la ciudad del turismo por excelencia.